Me di cuenta de que no estoy obligada a cumplir expectativas ajenas y no es obligatorio ponerle un check a todas las metas antes de los 30.
Soy “hijo del Alzheimer”, mi papá lo padeció y en ocasiones intento padecerlo, no para hacer sufrir a mis seres queridos, sino para borrar el dolor.
Hoy escribo porque tal vez nadie te lo haya dicho, pero te quiero vivo, te quiero saludable. Eres valioso e importante, y hay un mundo de oportunidades esperando por ti.