Cuando pienso en todo el camino que recorrí, siento nostalgia y gratitud al mismo tiempo. Entiendo que valió la pena haber dicho sí, aun con miedo y con dudas.
Minientradas
De ser una chica independiente, con su negocio, voleibolista, amando pasear, cantar, jugar, trabajar… pasé a depender de los demás para todo. Usar pañal. Que me cambien en cama. Estar postrada. Qué rápido cambió todo.
Agradezco a la vida por el tiempo que compartimos juntas, pero reconozco que eran amistades temporales y que mientras se respetó la diversidad de pensamiento todo marchó muy bien. Pero, en el momento en que mi espacio personal fue invadido, tomé la decisión de alejarme, y tengo todo el derecho de hacerlo.